domingo, 31 de marzo de 2019







EL MILAGRO DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Resultado de imagen para tocar fondo En un lugar muy lejano y hermoso a la vez existía una bella hacienda, fructífera en todos los sentidos, estaba llena de cultivos y ganado de los cuales se tomaba la materia prima para la industria de lácteos perteneciente al dueño de dicha hacienda. Carlos un hombre trabajador y entregado era el propietario de esta enorme hacienda, tuvo lo más valioso para el en su vida, su hijo Andrés que en sus primeros años fue la mayor alegría para él y su esposa. Al cabo de 6 años la madre de Andrés y el gran amor de Carlos falleció a causa de una terrible enfermedad. Carlos se vio muy afectado por ello pero jamás desfalleció sabía que tenía por quien salir adelante.
Con el pasar de los años Andrés se consolido como un joven feliz, dinámico y amiguero que quería mucho a la hacienda en la que se crio, terminó sus estudios secundarios e ingresó a la universidad de la localidad más cercana para estudiar la carrera de administración de empresas, teniendo que mudarse a un departamento que pagaba su padre.
Un día Carlos se ve preocupado por las decisiones que estaba tomando su hijo y lo llama a su oficina, al verse se dan un fraterno abrazo y se sientan uno frente al otro y  empieza la plática entre ambos:
Carlos: tú sabes hijo que te quiero y te adoro y eres lo más valioso que tengo por ello quiero lo mejor para ti.
Andrés: Si padre eso lo sé muy bien.
Carlos: me doy cuenta que están entrando en un camino equivocado, tus amalas amistades, amanecidas e incluso el ultimo choque que tuviste.
Andrés: sé que tengo cosas que cambiar padre.
Carlos: hijo, reflexiona sobre tus acciones cambia de rumbo tu camino, si bien es cierto, todo lo que yo tengo te pertenece. Pero no te dejes llevar por lo material porque es algo que se termina en cambio tu formación será lo más valioso que te dará la vida. Piénsalo por favor.
Andrés: si padre, así lo haré.
Después de 6 meses el padre, continúa con su preocupación y su empeño en querer hacer reflexionar a su hijo, y lo vuelve a llamar.
Carlos: espero no molestarte, pero sabes que el camino que llevas es el erróneo, te han golpeado y has tenido encuentros con la policía. Te amo y quiero que pongas los pies en la tierra y hagas conciencia y le tomes más atención a tus estudios.
Andrés: padre yo soy joven y quiero divertirme, tú no me entiendes. Sé que he cometido errores pero eso me ayudara a ser mejor en un futuro.
Al cabo de 1 año y 2 meses el padre nota nada ha cambiado que todo continúa igual o peor que antes. Lamentablemente Carlos contrae una terrible enfermedad y se desmejora rápidamente. Ya en su lecho de muerte manda a llamar a su hijo Andrés para hablar con él por última vez.
Carlos: hijo mío, ahora no te diré nada acerca del camino que decidiste llevar, pero ti te quiero pedir una sola cosa.
Andrés: no digas eso padre, tú te vas a mejorar. Pero haré lo que me pidas.
Carlos: en la parte de atrás en la vieja bodega, hay una viga justo en la mitad de la habitación, en ella una soga amarrada que al final tiene una argolla y bajo ella un banco de madera. Quiero que cuando hayas perdido todo lo que heredes vayas allí y te subas al banco coloques tu cabeza en la argolla de la soga y te dejes caer.
Andrés: como me puedes pedir algo así, padre yo no perderé todo lo que me has heredado tomaré la administración y seguiré como tú lo has hecho.
Carlos: quiero que me lo prometas, es lo único que te pido.
Andrés: está bien padre así lo hare.
Finalmente luego de 1 mes y medio Carlos fallece y Andrés hereda todo lo que su padre tenía como él lo había dicho, toma la administración de la hacienda y la industria de lácteos. Al pasar 5 años empieza a perderlo todo, la inexperiencia y la mala preparación académica lo llevaron a perderlo todo. Al verse sin nada recuerda aquella promesa que le hizo a su padre y decide cumplirla. Cuando entro en la vieja bodega todo estaba justo en el sitio donde su padre le había dicho, se sube al banco de madera coloca su cabeza en la argolla del final de la soga y se deja caer. En ese momento la viga se rompe y el cae al piso y junto a él un cofre lleno de joyas de oro y una carta que el sobre decía: “Para mi querido hijo”. Andrés abre la carta y lee lo siguiente:

Querido hijo
Sé que estás leyendo esta carta porque lo has perdido todo, sé que me extrañas mucho porque empiezas a conocer las necesidades y obstáculos que se presentan en la vida. Te amo mucho hijo mio, se que aunque ya no estoy contigo te sigo amando y cuidando. Este cofre contiene joyas de oro que te ayudarán para que puedas comenzar de nuevo, no olvides hijo mío que la vida es muy dura y que si no pones tus esfuerzos en lo que haces lo perderás todo, como ya te ha pasado. Toma el rumbo correcto y empieza un nuevo camino.
Tu padre que te ama Carlos.
Andrés cayó desconsolado al piso y lloro por un largo tiempo y agradeció al cielo, a la vida y a su amado padre por haberle brindado una segunda oportunidad. Desde entonces decidió tomar el camino correcto y empezar de nuevo.
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“No esperes tocar fondo, para cambiar tu camino”

viernes, 29 de marzo de 2019

EDUCAR


EDUCAR
Ante las diversas situaciones que se viven hoy en día en el aula de clases, no solo con los estudiantes y su aprendizaje sino además con los docentes y su manera de impartir las clases, situaciones que no cambiarán si el docente no conoce a profundidad las funciones que debe desempeñar, es decir, comprender todo lo que abarca la palabra "educar" que no solo se refiere a transmitir el conocimiento a los estudiantes, sino que es un complejo proceso que implica desarrollar las facultades intelectuales, morales y afectivas de un ser humano.

Para comprender el significado de la palabra “educar” se necesita de varios puntos de vista donde traspongan su manera de comprender a la docencia en sí. Según la Unesco (1997) en su Informe Delors citado por (Giner, 2002), define a la docencia como “un arte, una ciencia, para afirmar inmediatamente, que es la fuerte relación que se establece entre el docente y el alumno la esencia del proceso pedagógico, proceso que implica instrucción y formación” pues debido a esta estrecha relación, el docente no solo trasmitirá el contenido al estudiante sino que le ayudara a encaminarse en el camino de la auto superación con la necesidad de seguir aprendiendo formando parte del entorno que lo rodea rompiendo barreras y esquemas mentales que se la misma le ha proporcionado, es decir, desarrollándose en todo el esplendor de la palabra “humano”. Teniendo en cuenta la individualidad de cada estudiante y el entorno en que se manejan, sabemos que esto no sería posible si no se cuenta con la ayuda de la comunidad educativa que nos rodea. Pero que sería de la docencia sin la capacidad de trasmitir y lograr la finalidad del mismo en nuestros estudiantes, pues no es tan de mucho valor el tener el conocimiento necesario sino quien sabe llegar al individuo de la mejor manera, lo cual se dará solo a través de las funciones que los docentes deben desempeñar mismas que se basan en los tres ejes principales los cuales son: el saber, el saber – hacer y el ser, que cuando se los entienda y manejen adecuadamente, mismos que llevan al docente a convertirse en un guía que ayuda los estudiantes a conocer su yo interior y reforzar sus mejores cualidades. Y la multi-relación entre estos conceptos nos llevan al punto esencial de este ensayo el cual es: comprender el significado de la palabra educar que según (Ketele, 1984) “es alentar la formulación de conceptualizaciones necesarias para el progreso en el dominio del objeto de conocimiento, es propiciar redefiniciones sucesivas hasta alcanzar un conocimiento próximo al saber socialmente establecido”, sin dejar de lado el sentido humanista en donde el estudiante debe sacar a relucir sus valores. Así también entendemos que el educar es el resultado de la profesión y la vocación.

Así se construye el concepto de la palabra educar que abarca no solo las funciones del docentes sino también sus características: la comprensión y flexibilidad, una sólida personalidad, el optimismo, el coraje, la constancia, el afecto, un carácter firme, la comprensión y respeto para educar en libertad formando no solo personas llenas de conocimientos sino seres humanos en todo el esplendor de la palabra.